Tanto tú como yo, sabemos que el cuerpo de la Mujer va cambiando a lo largo de las diferentes etapas de nuestra vida. La adolescencia, el embarazo, el parto, el postparto y la menopausia son momentos que dejan “huella”. La fisioterapia del suelo pélvico nos ofrece la oportunidad de poderte acompañar en este camino, para prevenir y tratar disfunciones del suelo pélvico, implicadas en nuestra vida íntima y cotidiana (incontinencias, dolor en las relaciones sexuales, dolores menstruales, diástasis abdominal, dolores de cabeza asociados a los ciclos…).
Cuando hablamos del Suelo Pélvico (SP), nos referimos al conjunto de estructuras musculares que forman una especie de “hamaca” para sostener las vísceras de la pelvis menor (vejiga, útero y recto, en el caso de la mujer).
Debemos recordar que el abordaje del suelo pélvico debe realizarse dentro de la globalidad del cuerpo (no tratándolo como un elemento aislado). Es fundamental entender la relación entre este y el diafragma respiratorio, la musculatura abdominal y la fascia toracolumbar (junto con su musculatura lumbo-pélvica), ya que las 4 estructuras juegan un papel crucial en el reparto de presiones intraabdominales.
Mantener una buena salud de nuestro Suelo Pélvico es un sinónimo de bienestar físico y emocional para la mujer, ya que juega un papel fundamental en la continencia urinaria y fecal, las relaciones sexuales y el parto.
El cuidado del Suelo Pélvico es muy importante durante el embarazo y postparto, pero no es exclusivo de estas etapas (recomendable también en deportistas que realizan deportes de impacto, menopausia o pacientes con algún tipo de intervención a nivel de la pelvis menor).
Desde la Fisioterapia para la Mujer, podemos acompañarte en cualquiera de las etapas por las que estés atravesando, preconcepción, embarazo, postparto inmediato o tardío, adultez, menopausia… Y para ello, contamos con diferentes herramientas terapéuticas, siempre desde una mirada global, compasiva y sin juicios. Es importante aceptarnos, reconocernos a nosotras mismas y agradecer a nuestro cuerpo su gran capacidad de adaptación, de ritmicidad y de crear Vida.
MASAJE PERINEAL (muy recomendable a partir de la semana 30-32 del embarazo)
El Masaje Perineal está especialmente indicado para relajar la musculatura del suelo pélvico (o perineal) que será el último “pasaje” del bebé en su “viaje a la vida extrauterina”.
En nuestro Centro, realizamos una valoración inicial del Suelo Pélvico (dentro de su globalidad corporal) y enseñamos a la paciente y a su pareja (muy recomendable) a realizarlo en consulta de forma teórica y práctica; para asegurarnos de que se realiza correctamente y de que las posibles dudas que surjan queden resueltas.
El embarazo es una etapa en la que las mujeres pasamos por numerosos cambios físicos, psíquicos y hormonales. Por ello, es importante acompañar y facilitar las adaptaciones que debe realizar nuestro sistema.
En cada trimestre perseguimos diferentes objetivos terapéuticos para facilitar y favorecer el crecimiento del Bebé y el bienestar de la Madre.
- Contracturas, sobrecargas y dolores musculares.
- Cervicalgias, dorsalgias, lumbalgias, dolores sacro-coxígeos.
- Cefaleas.
- Meralgia parestésica o Pseudociática (dolores que irradian a la pierna).
- Síndrome del túnel carpiano, fascitis plantar.
- Inflamación o hinchazón de piernas (problemas circulatorios).
- Sobrecargas en las cadenas musculares posteriores (por el cambio postural y centro de gravedad).
- Dolores o hipertonía en el suelo pélvico.
- Pubalgias.
- Problemas digestivos (reflujo, ardores, estreñimiento, hemorroides).
- Problemas respiratorios (disnea, disminución de la expansión costal, fatiga) y/o urinarios (incontinencias, posibles infecciones).



El postparto es una fase en la que debemos prestar atención y cuidado al Bebé, pero también a la Madre. Tu cuerpo ha pasado por un proceso de cambio durante nueve meses, y tras el trabajo de parto y postparto inmediato, debe seguir trabajando para encontrar un nuevo equilibrio de salud.
Tras el parto, es importante chequear y reevaluar el sistema de forma holística y global, evitando ceñirnos exclusivamente al suelo pélvico y los genitales.
Por ello, es de vital importancia realizar una buena REVISIÓN POSTPARTO por una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico, para tener en cuenta una serie de PAUTAS Y CUIDADOS que marcarán la diferencia en nuestra recuperación postparto, evitando secuelas a medio y largo plazo.
Muchas de las dudas o incertidumbres que nos asaltan tras el parto, tienen RESPUESTA en esta valoración postparto. En ella, comprenderás que no estás sola, que no sólo te pasa a tí, y que todo ello tiene solución, dando con las manos y el enfoque adecuado a tu situación personal. Estamos para ayudarte y acompañarte.
- Cicatrices (cesáreas, episiotomías u otras cirugías).
- Sobrecargas, contracturas y dolores musculares (frecuentes por la lactancia, el porteo, la falta de sueño o descanso).
- Región lumbo-sacra y coxis (posible luxación o subluxación en el parto).
- Diástasis abdominal (separación de los rectos abdominales).
La diástasis o separación de los rectos abdominales es mucho más frecuente de lo que podríamos pensar, especialmente, tras un embarazo. Es importante revisar el abdomen en relación a sus estructuras vecinas, para asegurarnos de que todo va volviendo a la normalidad y vuelve a ser un abdomen competente y funcional (no es un tema únicamente estético).
La diástasis es un proceso fisiológico durante el embarazo (ya que el bebé necesita más espacio a medida que va creciendo) y en el postparto debe recuperarse progresivamente.
Sin embargo, algunas “malas prácticas” en el día a día de nuestro postparto inmediato pueden empeorar esta situación y dificultar la recuperación de la pared abdominal, convirtiéndose en un abdomen poco competente, que dará problemas relacionados con la gestión de presiones intraabdominales en las actividades cotidianas, con la región lumbopélvica, con el suelo pélvico, con las digestiones, etc.
En nuestro centro, estamos preparadas para ayudarte a revisar la competencia de tu abdomen, realizando una evaluación completa y diseñando un PLAN DE TRATAMIENTO hecho a tu medida.


Cualquier cicatriz debe ser valorada y tratada, ya que se pueden crear adherencias en los tejidos que afectarán a otras estructuras del cuerpo (Sistema de Tensegridad), alterando el equilibrio de las tensiones miofasciales.
A menudo, la recomendación que se le hace a la Mujer desde el hospital, se basa en cuidados a nivel más superficial (piel) pero tenemos muchos motivos por los que debemos detenernos a VALORAR ESPECÍFICAMENTE una cicatriz de cesárea, en la que hay una sección de muchos más tejidos (piel, fascia, músculo, útero).
Con un buen trabajo de la cicatriz de la cesárea podemos prevenir adherencias, fibrosis, dolores relacionados con los ciclos menstruales y con otras vísceras, problemas posturales, problemas en segundos o terceros embarazos o partos…
Nuestro abordaje para tratar la cicatriz de la cesárea, sigue siendo desde una mirada global y dentro del equilibrio corporal. Trabajamos la cicatriz de forma manual, con ventosas, con el dispositivo Physium y con pautas de ergonomía y educación postural.
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